Congreso Nacional de Jóvenes Presbiterianos

Congreso Nacional de Jóvenes Presbiterianos

Del 2 al 5 de febrero de 2026, la ciudad de Lima fue el epicentro de un encuentro que marcó profundamente a cientos de jóvenes creyentes de todo el país: el Congreso Nacional de Jóvenes Presbiterianos 2026. Esta actividad, organizada por la Junta Nacional de Jóvenes de la Iglesia Evangélica Presbiteriana y Reformada en el Perú, se planteó como un espacio para adorar, aprender, crecer espiritualmente y responder activamente al llamado de Dios.

«Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí». — Isaías 6:8

Este congreso buscó encender en cada participante el deseo de servir con pasión y fidelidad en sus comunidades de fe y en la sociedad peruana. La frase no solo funcionó como lema, sino como desafío para que los jóvenes reflexionen sobre su rol en la iglesia y en el mundo actual, respondiendo con compromiso al llamado divino.

Durante cuatro días intensos, los asistentes vivieron una programación diversa que combinó momentos de admiración y alabanza, predicaciones centradas en la Palabra de Dios, talleres prácticos, sesiones de oración, dinámicas de comunión y diálogos entre jóvenes líderes. Cada segmento del congreso fue diseñado para fortalecer la fe reformada, promover la unidad entre los participantes y proporcionar herramientas espirituales y prácticas para vivir e influir en sus contextos con integridad y amor.

Más allá de la enseñanza y devoción, el congreso permitió a los jóvenes establecer relaciones significativas con otros creyentes, compartir experiencias de vida y construir una red de apoyo espiritual que perdurará más allá del evento. Fue también un espacio para reafirmar la importancia de la comunidad de fe como motor de crecimiento y servicio, así como una oportunidad para escuchar la voz de Dios en medio de los desafíos personales y colectivos que enfrentan las nuevas generaciones.

La organización del evento estuvo a cargo de la Junta Nacional de Jóvenes de la IEPRP, un organismo comprometido con la formación integral, el liderazgo juvenil y la promoción de una generación firme en la fe reformada que refleje el amor y el testimonio de Cristo en todo el país.

Además de los tiempos de adoración y enseñanza, el congreso ofreció actividades interactivas y espacios de reflexión personal, lo que permitió a los participantes no solo escuchar, sino también experimentar de manera práctica lo que significa vivir una fe activa y transformadora. La experiencia fue presentada como una invitación a ser luz en medio de una sociedad que anhela esperanza, sentido y valores sólidos.

En resumen, el Congreso Nacional de Jóvenes Presbiterianos 2026 no fue solo un evento más en el calendario cristiano, sino una vivencia espiritual profunda que animó a los jóvenes a responder con valentía al llamado de servir a Dios. Fue un espacio donde la fe se renovó, las amistades se fortalecieron y el compromiso con la obra de Cristo se reafirmó con convicción.

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